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Rosquillas fritas

Fecha: 24 Abril 2014 Autor: Tartas de Arte Categorias: Desayunos

La rosquilla es un dulce español típico en la Semana Santa, cuyo origen se remonta al antiguo Imperio romano, época en la que su receta se extendió a buena parte de Europa y de la cuenca mediterránea.

Entre las rosquillas de san Isidro, patrón de Madrid cuya festividad se celebra el 15 de mayo, existen cuatro variedades típicas que se diferencian principalmente en el acabado final y no en la receta para la masa:

  • Rosquillas tontas: son las más antiguas y no llevan ningún acabado, de ahí su nombre por ser las más simples. Tradicionalmente se hacían con excedentes de masa de pan. Suelen estar perfumadas con anís.
  • Rosquillas listas: llevan una capa de azúcar glas que puede ser de distintos colores (marrón, amarillo, rosa…). También pueden ir "emborrachadas".
  • Rosquillas de Santa Clara: después de bañarlas en clara de huevo, se cubren con una capa de merengue seco de color blanco. En toda la comunidad de Castilla y León, se hacen de mayor tamaño y son conocidas como rosquillas de baño o roscos de Castilla.
  • Francesas: se rebozan en almendra picada.

Las rosquillas ciegas, parecidas a las rosquillas de Santa Clara, carecen de agujero en el medio, de ahí su nombre de ciegas. Son típicas de la provincia de Palencia, especialmente de Saldaña.

Tradicionalmente, en la zona de Reinosa (Cantabria, España), se conservaban en invierno en recipientes enterrados en la nieve de las montañas de la Cordillera Cantábrica. Este postre también es típico de Santillana del Mar.

En Galicia las rosquillas se consumen en todas las romerías y fiestas populares, siendo las elaboradas en Puenteareas de las más conocidas.

 

Ingredientes para hacer Rosquillas fritas:

  • 3 huevos
  • 1 taza de aceite de oliva
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1/2 Kg de harina
  • 1/2 taza de leche
  • Ralladura de limón
  • 80 gr de azúcar
  • Aceite para freir
  • Azúcar para rebozar

PASOS

  • En un bol grande mezclamos los huevos, el aceite, la leche, la ralladura de limón, el azúcar y la levadura. Mezclamos bien.
  • Vamos agregando poco a poco la harina tamizada, evitando que se formen grumos.
  • Cuando veamos que la masa tiene una consistencia suficiente como para hacer bolitas y manipularlas de forma sencilla para hacer rosquillas, podemos parar de agregar harina.
  • Calentamos bastante aceite. Cogemos las bolitas y hacemos formas de rosquillas, introduciendolas en el aceite hirviendo. Esperamos que se dore un poco y apartamos en papel absorbente.
  • Rápidamente las pasamos por el azúcar para que que se quede en las rosquillas.

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